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¿Qué beneficios ofrece la cirugía cardiovascular mínimamente invasiva?

De las técnicas mínimamente invasivas en cirugía cardiovascular hemos destacado, sobre todo, que se causa menos daño al paciente. Sin embargo, este tipo de intervenciones ofrecen también otros beneficios:

 

1. Recuperación más rápida

Los pacientes intervenidos con cirugía mínimamente invasiva pueden volver a retomar sus actividades normales con mucha mayor rapidez. Principalmente, gracias a que, con la cirugía Port Access, se evita la esternotomía (la fractura o división longitudinal de todo el esternón) que, como cualquier fractura, causa molestias y requiere semanas para cicatrizar.
 

2. Menor dolor postoperatorio

Al evitar fracturar el esternón y, por lo tanto, practicar una incisión mucho más pequeña, el postoperatorio será mucho menos doloroso.
 

3. Mejor función respiratoria tras la cirugía

Al no distorsionar la estructura del tórax y causar menos dolor, los paciente recuperan la función respiratoria más rápidamente. Tras la operación, son capaces de toser y expectorar con normalidad y esto se traduce en menos tiempo de conexión al respirador y menos complicaciones respiratorias (neumonías, atelectasias, etc). De hecho, a mayoría de los pacientes que operamos de esta forma son extubados en el quirófano, inmediatamente tras completar el procedimiento.
 

4. Menores pérdidas sanguíneas

La mínima invasisión y la reducción de la incisión conllevan menos pérdidas de sangre, lo que se traduce en menos anemia y una menor necesidad de transfusiones.
 

5. Estancia hospitalaria más corta

Todo lo anterior se traduce una reducción considerable del tiempo de hospitalización. Sobre todo, se logra reducir el tiempo en la unidad de cuidados intensivos.
 

6. Resultado estético insuperable (cicatriz casi invisible)

Por último y también muy importante, con la cirugía cardiovascular mínimamente invasiva conseguimos un resultado estético imposible de conseguir con técnicas quirúrgicas convencionales. Las cicatrices son prácticamente invisibles en algunos casos, especialmente en mujeres. Recientemente, hemos empezado a ofrecer este tipo de intervenciones accediendo a través de una pequeña incisión alrededor de la areola (el pezón), completamente invisible tras la intervención.
 

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